martes, 17 de abril de 2018

Cabo de Palos no es sólo para el verano

Publicado en La Verdad de Murcia

Pensar en Cabo de Palos y asociarlo a sus baños es algo natural para los que valoramos este enclave único. Pero su interés como destino turístico y de esparcimiento no debe hacernos olvidar que este pueblo tiene otros muchos valores añadidos, como su historia (reflejada en sus restos arqueológicos del Eneolítico, las salinas de la época romana o su imponente faro), la biodiversidad de su costa (una franja en la que, en apenas tres millas náuticas, desde Cala Reona hasta las Amoladeras, hay dieciséis calas) o su patrimonio cultural como uno de los pocos pueblos pesqueros tradicionales de nuestra costa.



Desde el punto de vista ambiental, Cabo de Palos se encuentra dentro de una ZEPIM (Zona de Especial Interés para el Mediterráneo) que incluye la Reserva Marina de las Islas Hormigas. Además, es un Lugar de Interés Comunitario (LIC) por la riqueza en las praderas de Posidonia. Estas figuras de protección ambiental nos dan idea de la importancia de la zona de Cabo de Palos dentro de nuestro entorno mediterráneo.
Pero tanto la línea de costa, como las aguas que bañan el Cabo y hasta el propio centro urbano son sensibles a las presiones estacionales de un pueblo que es un importante destino turístico. Lo cierto es que el patrimonio pesquero va perdiéndose, y el pueblo no dispone de las suficientes infraestructuras para soportar el incremento insostenible de visitantes durante la temporada estival. Los pescadores, que son el alma mater de Cabo de Palos, no tienen siquiera un local donde reunirse.
Desde la Asociación para la Protección de Cabo de Palos (PROCABO) queremos concienciar a la población y a nuestras autoridades de los temas que más nos inquietan. Nos alarma, por ejemplo, el desatino cometido en los últimos años con la mal llamada “regeneración” de las playas, depositando toneladas de tierra de cantera, retirando los restos de Posidonia (lo que siempre hemos llamado “algas” aunque no lo sean), cuando estos restos deben dejarse, hasta formar grandes acúmulos llamados arribazones, para la protección natural de la playa, al menos fuera de temporada. 


Foto: A. Iborra 

Las praderas submarinas de Posidonia de nuestra costa son una auténtica joya a cuidar, lo que creemos que debería hacerse evitando el fondeo de embarcaciones de recreo en dichas praderas. Por motivos de seguridad para los bañistas, debería balizarse la franja de costa rocosa y las calas que tradicionalmente se han considerado zonas de baño.

Nos parece incomprensible que, entre una Reserva Marina (Cabo Palos-Islas Hormigas) y un Parque Regional (Calblanque) exista un emisario marino deficiente vertiendo residuos de forma irregular desde una Estación de aguas residuales (EDAR). Emisario que sufre la presión de su posible uso para futuros vertidos de salmueras procedentes de desaladoras del Campo de Cartagena.


Por desgracia, no quedan ya muchos restos arquitectónicos que muestren la historia de nuestro pueblo. Es preocupante el estado de ruina en que se encuentran nuestros dos molinos, la antigua Telegrafía, o las Salinas de Marchamalo. Esperemos que la presión urbanística o los continuos rumores de privatización (incluido el del propio faro o el puerto) no terminen por privarnos de lo que nos queda.
Solo podremos proteger Cabo de Palos mediante la concienciación y la educación. Pero a pesar de los problemas enumerados, Cabo de Palos es un sitio especial, y como tal, queremos preservarlo para los que vivimos aquí, para los que nos visitan y para las futuras generaciones. Protejamos Cabo de Palos durante todo el año.

Enrique García-Faria Martínez-Conde
Presidente de PROCABO

miércoles, 28 de febrero de 2018

Los residuos plásticos en Cabo de Palos, una amenaza para nuestro entorno marino.


Estas son imágenes cotidianas todos los veranos en Cabo de Palos y alrededores. Algunos de estos residuos terminan siendo recogidos por los servicios municipales de limpieza, pero la gran mayoría acaban en el campo, en las playas y finalmente en el mar, donde al cabo de los años se convierten en microplásticos que son confundidos como alimento por numerosas especies marinas incorporándose por tanto a la cadena alimenticia.


El pasado 15 de diciembre tuvo lugar una charla en el local de la Reserva Marina de Cabo de Palos conducida por Daniel Rolleri de ambienteeuropeo-org, en la que nos hizo ver el peligro que supone la mala gestión de los residuos marinos.


Una de las grandes protagonistas de los residuos marinos es la bolsa ligera de plástico que todos hemos usado en alguna ocasión tras las compras en comercios y supermercados.

En una zona como la nuestra, en la que habitualmente predominan fuertes vientos de levante y lebeche y estando rodeados de mar, no es aventurado presumir que la gran mayoría de las que acaban sin recoger tras un mercadillo, una sesión de botellón o una merienda playera, terminen flotando en el Mediterráneo. Un artículo que no supera la media de 20 minutos de uso, permanece en el entorno más de 200 años y una vez en el mar, se degrada en minúsculas partículas de microplásticos.

En su viaje alrededor del mundo, el microplástico se encuentra con el plancton, un encuentro con consecuencias a largo plazo porque aquí es donde el plástico entra en la cadena alimentaria. Los peces lo comen, y las ballenas y los moluscos lo absorben cuando filtran grandes cantidades de agua. De esta manera, vuelve a nosotros en forma de asado de mero o mejillones al vapor.

Antes de terminar en los océanos los residuos plásticos ensucian nuestras playas. Siete de los diez objetos más comunes, recogidos por voluntarios para la organización Ocean Conservancy en playas de todo el mundo, en 2015, eran de plástico. Entre ellos, botellas y bolsas de plástico, envases de alimentos, tapones de botellas y pajitas para beber. 



Las bolsas de plástico comenzaron a circular en la década de los 50 y su número no ha dejado de aumentar, pasando de 1,5 millones de toneladas al año hasta las escalofriantes 299 millones en 2013. En Europa, los países que menos consumen bolsas son Dinamarca y Finlandia, con cuatro por persona al año. Por el contrario, la cifra llega a las más de 450 en lugares como Portugal, Eslovaquia y Polonia. En la última década, España ha reducido el consumo de bolsas de plástico a la mitad, pasando de 317 bolsas por habitante en 2007 a 144 bolsas por habitante en 2014.


Conscientes de la situación, han sido varios los países que han ido tomando medidas para frenar el exceso de bolsas. El último en sumarse ha sido Marruecos, cuando el pasado año despedía a las bolsas de plástico para siempre. La aprobación de una ley que prohíbe su comercialización y fabricación, pretende regular su uso hasta alcanzar su eliminación. 


En 2010 llegaron a circular en la Unión Europea un millón de bolsas cada cinco minutos, es decir, unas 198 por persona, de las cuales el 90% fueron ligeras (peores para su posterior reutilización). La UE hacía hincapié en el problema en 2015, anunciando una nueva ley que prohibirá el reparto gratuito de las bolsas a partir de 2019. El objetivo es ver reducido el consumo hasta las las 90 bolsas anuales por persona a finales del mismo año, y para 2025 conseguir disminuir la cifra hasta las 40. A nivel autonómico, solo en Cataluña está prohibida la distribución gratuita de bolsas de plástico comerciales de caja y de reparto a domicilio desde abril de 2017. A nivel nacional está en marcha un decreto-ley que dispone que a partir de enero de 2020 se prohibirá en todo el país la distribución de bolsas de plástico ligeras y fragmentables por parte de los comercios y su venta estará prohibida con dos excepciones: las producidas con material compostable y las bolsas más gruesas (de más de 50 micras) que tendrán que incorporar un contenido mínimo del 30 por ciento de plástico reciclado.

Hasta que llegue ese momento hay que seguir incidiendo en el problema y animar a conocidos, amigos y visitantes de nuestra zona a buscar alternativas a la bolsa de plástico ligera como las ya mencionadas bolsas más gruesas de plástico reciclado, bolsas de tela o papel, cajas de cartón o carritos de compra.

sábado, 14 de octubre de 2017

Retirada y limpieza de galipote en playa Amoladeras


Los días jueves 12 y viernes 13 de octubre, activistas de PROCABO y Ecologistas en Acción realizaron una limpieza y retirada de galipote en la playa de Amoladeras en Cabo de Palos.


Mimetizadas con las rocas, hace años que se han venido acumulando sobre muchas de ellas, 'galletas' de crudo provenientes de vertidos de barcos en alta mar que terminan llegando a nuestras costas.


Aunque los vertidos en el mar están muy perseguidos y sancionados desde el accidente del Prestige en noviembre de 2002, el Ministerio de Fomento reconoce que los vertidos de aceites y fuel siguen siendo frecuentes. La ley obliga vaciar la sentina en puerto pero algunos capitanes, animados por sus armadores, prefieren ahorrarse tiempo y dinero y hacerlo en alta mar.


Armados con cinceles, martillos, picoletas, rasquetas, espátulas, cepillos de alambre, guantes, escobillas y recogedores, los activistas recogieron en dos sesiones de un par de horas cada una, más de 200 kilos de galipote.


Esta acción se repetirá a lo largo del otoño ya que la cantidad de crudo adherido a las rocas de las Amoladeras es mayor del que esperábamos.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Solicitud de gestión sostenible de arribazones


Foto: J.M. Iborra

Esta semana, la Asociación para la Protección de Cabo Palos PROCABO presentó una solicitud ante diferentes administraciones regionales y municipales para reivindicar la importancia de mantener los arribazones que se acumulan en la playa de Levante y Amoladeras. Estos arribazones están formados por hojas y tallos desprendidos naturalmente de las plantas de Posidonia  oceanica, una fanerógama marina endémica del Mediterráneo.



Debemos recordar que la Posidonia oceanica tiene gran importancia entre otras razones por su papel en el secuestro de carbono, siendo además hábitat para diferentes especies de fauna, y un indicador de buena calidad de las aguas. Los restos de hojas y tallos son arrastrados a la playa con el oleaje, formando acúmulos  que  ejercen también una importante función de barrera contra la erosión al reducir  la pérdida de arenas de nuestras costas durante los temporales, frecuentes sobre todo en otoño en áreas mediterráneas. 
 
A pesar de este papel protector, los arribazones son retirados de playas y calas, principalmente por motivos estéticos, al ser escasa la conciencia ciudadana sobre su importancia. Esta retirada altera la dinámica litoral y genera problemas de estabilidad (recordemos que el paseo marítimo de Cabo Palos se ha visto afectado en los últimos temporales por el oleaje) además de provocar una pérdida de nutrientes y sedimentos.

A este respecto, la Asociación PROCABO llama también la atención sobre las operaciones de regeneración de playas realizadas en invierno y primavera de 2017 en las que se utilizaron arenas de canteras de granulometrías muy finas y maquinaria pesada, dando como resultado un aumento de la turbidez con efectos negativos en las praderas de Posidonia existentes. 


Tales operaciones fueron denunciadas por la Plataforma Pacto por el Mar Menor a la fiscalía de Medio Ambiente. Además, y a pesar del coste económico que conllevan, no tuvieron los efectos deseados, ya que el temporal ocurrido meses después, en agosto de 2017, volvió a azotar el muro del paseo provocando desperfectos en una de las escaleras de acceso a la playa. 

La obtención de banderas azules suele utilizarse como argumento a favor de la retirada de los arribazones; sin embargo, el Reglamento para la obtención de dichas banderas incluye como criterio imperativo (nº 10)  que “las algas y restos de vegetación no deben recogerse, salvo que su acumulación y podredumbre resulten claramente molestas e insalubres, al entender que las algas marinas y demás restos de vegetación constituyen un componente natural del ecosistema marino” y así se explica en diversas campañas de educación ambiental tanto en nuestra región como en la Comunidad Valenciana y Baleares, cuyo fin es  eliminar la percepción de estos restos vegetales como suciedad. 

La asociación PROCABO solicita a las Administraciones que en las labores de retirada de los arribazones y regeneración de playas se tengan en cuenta criterios científicos orientados a la conservación del litoral, publicados en artículos, informes y guías de buenas prácticas, que incluyen por ejemplo: la necesidad de evaluaciones de impacto ambiental para los procedimientos de regeneración de playas y/o eliminación de arribazones de Posidonia; la limitación de la retirada de arribazones a playas de uso turístico intensivo y en época estival (junio. julio y agosto) y evitando maquinaria pesada que produzca compactación, dejando una fina capa para limitar la pérdida de arena; el respeto hacia las playas donde se mantengan sistemas dunares; y la revalorización de los restos vegetales de Posidonia oceanica para fines diversos (construcción, compostaje, obtención de energía a partir de biomasa…). Estas medidas pueden y deben compatibilizarse con actividades de educación ambiental.

martes, 5 de septiembre de 2017

Incoación como Bien Inventariado del antiguo edificio de la Telegrafía de Cabo de Palos


El pasado día 26 de julio la Asociación para la protección de Cabo Palos PROCABO solicitó de acuerdo al artículo 5 de la Ley 4/2007 de 16 de marzo, de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, la incoación como bien inventariado incluido en el Inventario de Bienes Culturales de la Región de Murcia de la antigua “ESTACIÓN COSTERA DE DE CABO DE PALOS RADIO EAP” conocido como “la Telegrafía”. De acuerdo al artículo 29 de la citada ley, transcurrido más de un mes sin haberse adoptado y notificado, se considerará acordada la incoación.

El actual edificio ocupó hasta hace pocos años el servicio de Correos de Cabo de Palos, cesando la actividad a comienzos del año 2016. Su denominación original era “Estación de telegrafía sin hilos y Radio Costera de Cabo de Palos”, comenzando su servicio como tal en 1913, situada en la carretera de subida al faro de Cabo de Palos, su actividad hasta su transformación en oficina de correos estaba vinculada al faro. Actualmente el edificio se encuentra abandonado y sin uso.


La protección solicitada supondría que: En los dos pabellones originales y aljibe señalados, se deberá conservar la volumetría original; la estructura portante fundamental; la composición de huecos en todas sus fachadas; los elementos ornamentales y compositivos más significativos, como los recercos de los vanos, las ménsulas, bicromía, remate central y de los hastiales, etc.


La estación radiotelegráfica costera de Onda Media (O.M.) se creó según el plan del Gobierno presentado al senado en 1907, para atender las necesidades del Servicio Móvil Marítimo español. Esta estación radiotelegráfica de servicio público, se emplazó en la parte sur de la carretera que conduce al faro. El montaje de la misma fue realizado por la empresa Compañía Nacional de Telegrafía sin Hilos, dirigió las obras el ingeniero francés H. Sauvé y la antena de 75 metros de altura tardó nueve días en instalarse. Fue inaugurada el 28 de diciembre de 1913 y supuso un gran avance tecnológico ya que desde ese momento, se podían enviar radiogramas a estaciones situadas hasta una distancia máxima de 200 kilómetros en el momento de su inauguración.


Actualmente de las primeras construcciones se conservan dos pabellones, uno de pequeñas dimensiones para la maquinaria y otro principal, que hasta hace poco tiempo utilizó el servicio de Correos de la localidad. Las casas que dan a la calle, son construcciones posteriores, seguramente de los años 60. Conserva un gran aljibe del que también se solicita su incoación como elemento original.


Tipológicamente el edificio principal es ecléctico, respondiendo a los gustos y tipologías de los edificios oficiales de la época de su construcción, de traza sencilla y funcional en su uso, con ligero ornamento en hastiales y recercados de ventana, primando lo práctico en aras del servicio a prestar.


Cabo de Palos en la actualidad es uno de los referentes turísticos de la Región de Murcia, en él se encuentra como edificación más relevante el Faro, uno de los más importantes del país, actualmente incoado como bien de interés cultural. Además de este monumento y a pesar de ser una población histórica por su tradición pesquera, que se remonta a la edad media, situada en un entorno natural privilegiado, no existe en la localidad ningún espacio de carácter cultural que pueda explicar la importancia de todos estos elementos conformadores de un paisaje que, aunque en parte degradado por los procesos edificatorios, aún se puede reconocer en su historia.


Es por este motivo por el que entendemos la necesidad de salvar edificaciones que han contribuido a crear la identidad del lugar y la estación de Radio Telegrafía, es uno de los más significativos, con la gran aportación de innovación tecnológica que supuso para la circulación marítima por el occidente del Mediterráneo a comienzos del siglo XIX. Estos pabellones presentan una doble oportunidad en primer lugar al tratarse una edificación de titularidad pública, la facilidad para su protección sin causar perjuicios económicos a particulares, por ser un bien común y como punto más importante el recuperar un edificio en buen estado estructural, para completar los importantes servicios culturales que podría aportar recogiendo el legado histórico de Cabo de Palos. Igualmente este edificio podría integrarse dentro de las políticas de protección de servicios ecosistemicos al estar situado en una parcela donde está prevista la creación de una zona verde, donde las aportaciones culturales pasarían a formar parte de las aportaciones de servicios culturales asociados a los espacios libres.

lunes, 31 de julio de 2017

Anidamiento de tortugas marinas en las costas murcianas


¿Quiéres ser voluntario detectando anidamientos de tortugas marinas en el litoral de la región? Si te gusta pasear por la noche o al amanecer por la playa puedes hacerlo. Recuerda que no debes molestar al animal (con luces, flashes, ruido, presencia de perros..) y que debes avisar al 112. Para más información puedes contactar con nosotros (Procabo) si estás en Cabo Palos, Si estás en otra zona con Asociación ArdeidaAnse. Asociación de Naturalistas del SuresteAsociación Ambiente Europeo, o Asociación Calblanque.

Los impactos y peligros de las motos de agua

Un año más, la afluencia de motos náuticas en las calas y playas del Cabo se convierte en una preocupación  para la Asociación para la Prote...