domingo, 28 de junio de 2026

PROCABO considera imprescindible reconducir el proyecto del Sendero Azul mediante un proceso transparente y participativo

En la mañana del 28 de junio de 2026, la Asociación Procabo ha mantenido una reunión con sus membresía y personas simpatizantes con el fin de responder a las cuestiones que se están planteando durante estas dos últimas semanas en Cabo de Palos.  


Desde la Asociación PROCABO consideramos que los acontecimientos producidos durante los últimos días en torno al denominado "Sendero Azul" hacen necesaria una reflexión serena sobre la forma en que se están desarrollando las actuaciones públicas en Cabo de Palos. La reciente movilización ciudadana, materializada en una iniciativa que ha obtenido en pocos días cerca de dos mil apoyos, pone de manifiesto la existencia de una preocupación social real que no puede ser ignorada. 

Más allá de las diferentes opiniones que puedan existir sobre el diseño concreto del proyecto, resulta evidente que una parte importante de la ciudadanía considera que no ha sido adecuadamente informada ni ha tenido oportunidad de participar en una actuación que transformará uno de los espacios más emblemáticos del litoral de Cabo de Palos. 

Desde PROCABO entendemos que el problema ya no se limita exclusivamente al contenido del proyecto. Lo sucedido evidencia carencias en el procedimiento seguido para su impulso, contratación y comunicación pública. Las actuaciones que afectan al paisaje, al patrimonio natural y al espacio público deben desarrollarse con la máxima transparencia, facilitando el acceso a la información y promoviendo la participación vecinal desde el inicio de su tramitación. Por ello, y aprovechando el anunciado parón de las obras durante los meses de verano, en PROCABO que todavía existe una oportunidad para reconducir esta situación.

PROCABO propone:

  1.  La suspensión del inicio de nuevas fases del proyecto hasta que exista un proceso de información pública suficiente. 
  2.  La presentación pública del proyecto completo, desde la Rada Salinera hasta el Faro, explicando sus objetivos, alcance, materiales, criterios ambientales y fases de ejecución. 
  3.  La explicación pública del procedimiento seguido para la elaboración de la propuesta y su contratación. 
  4.  La apertura de un proceso de participación que permita recoger observaciones y propuestas de vecinos, asociaciones y colectivos sociales antes de continuar las actuaciones.

PROCABO consideramos que este momento debe servir para extraer una conclusión de alcance más general: 

Cabo de Palos necesita un nuevo modelo de gobernanza para las actuaciones que afectan a su territorio. Las decisiones no pueden percibirse como iniciativas impulsadas por determinados sectores económicos o intereses particulares, sino como proyectos construidos desde el interés general, con información, transparencia y participación. 

Nuestra asociación siempre ha defendido que Cabo de Palos necesita una planificación integral de su futuro. Precisamente por ello creemos que el conflicto surgido en torno al Sendero Azul puede convertirse en una oportunidad para mejorar la forma en que se toman las decisiones públicas. 

El objetivo de PROCABO no es generar confrontación, sino contribuir a que las actuaciones que se desarrollen en Cabo de Palos prioricen la conservación del medio natural que lo sustenta y cuenten con el mayor consenso posible y respondan verdaderamente al interés colectivo de vecinos y visitantes para preservarlo para las futuras generaciones. 


 

sábado, 13 de junio de 2026

Los impactos y peligros de las motos de agua

Un año más, la afluencia de motos náuticas en las calas y playas del Cabo se convierte en una preocupación  para la Asociación para la Protección de Cabo de Palos (PROCABO), que consideramos incompatible con  los objetivos de conservación establecidos en el reciente Decreto n.º 31/2026, de 14 de mayo,por el que se regula la Reserva Marina de Interés Pesquero de Cabo dePalos-Islas Hormigas.

En primer lugar, queremos reconocer el importante avance que ha supuesto la ampliación de la Reserva Marina hacia el litoral de Cabo de Palos, ya que se trata de una reivindicación largamente esperada por numerosos colectivos, científicos, pescadores y ciudadanos comprometidos con la conservación de este espacio excepcional del Mediterráneo.

Sin embargo, toda figura de protección requiere algo más que una delimitación administrativa, siendo necesarias medidas eficaces de gestión, vigilancia y control que permitan que los objetivos de conservación se traduzcan en una mejora real del medio natural. En este sentido, observamos con preocupación cómo las motos de agua continúan navegando a gran velocidad en el entorno del Faro de Cabo de Palos, Playa de Levante, Cala Túnez, Cala Fría y otras zonas próximas al ámbito protegido, sin que exista una vigilancia efectiva que garantice el cumplimiento de las limitaciones establecidas.

Esta situación genera una doble amenaza. 

La primera afecta directamente a la seguridad de las personas. Las playas y calas de Cabo de Palos reciben cada verano a miles de usuarios. Además del baño tradicional, son cada vez más frecuentes actividades como la natación en aguas abiertas, el snorkel y buceo con botella,  la fotografía submarina, el remo en piragua o el SUP (stand up paddle). Muchos nadadores sobrepasan habitualmente la línea de balizamiento de 200 metros desde la costa, algo perfectamente normal en un enclave de estas características. Por otro lado, la mayoría de las calas son utilizadas para estas actividades, como Cala Fría, Cala Túnez, o la Galera, sin disponer de balizamiento. Además, a menudo las motos náuticas se alquilan a menudo sin necesidad  de licencias o formación en navegación, e invaden la franja costera especialmente en calas y playas donde hay afluencia de bañistas y practicantes de otros deportes náuticos (vela, SUP, submarinismo). En el recientemente aprobado Decreto de la Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas, el Anexo II restringe la velocidad de las motos de agua a un máximo de 3 nudos en la célula de Usos Regulados, e inferior a 5 nudos en la célula de Usos Restringidos (o 6 nudos para embarcaciones en tránsito). 

Figura 1. Límites de la reserva, obtenidos del Decreto nº 31/2026 (Anexo I)

La segunda amenaza afecta directamente a los valores naturales que justifican la propia existencia de la Reserva Marina, que alberga algunas de las comunidades marinas más valiosas del Mediterráneo occidental y que constituyen una zona habitual de paso de cetáceos, entre ellos calderones y rorcuales, cuya presencia es conocida y documentada por pescadores, navegantes, buceadores y científicos.

Entre los impactos que las motos náuticas producen, se encuentran:  la contaminación acústica que molesta a diversas especies de fauna (aves, peces, cetáceos) y que se amplifica en medios acuáticos, produciendo la alteración de sus movimientos e incluso la varada en las playas; las emisiones de contaminantes tales como gases de combustión (agravado por el hecho de los elevados consumos, que ascienden a más de 30 litros en 100 km), vertidos de combustible (en California se ha calculado que emiten el 50% más de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno que todos los coches de ese estado) y aceite, siendo particularmente sensibles las zonas  junto a acantilados por la menor renovación; colisiones con especies debido a la elevada velocidad que imposibilita evitar atropellos; o la disminución de la calidad del agua, debido a la turbidificación y al efecto sombra sobre las praderas de fanerógamas, protegidas como Hábitats Prioritarios.

 
 Recientemente, las motos de agua han sido prohibidas por la Junta de Andalucía en el litoral del Parque Natural de Cabo de Gata en Almería, por los impactos  que estas producen, constatándose una mejora inmediata de la situación.

Resulta difícil comprender que se destinen importantes esfuerzos públicos a ampliar la protección de la Reserva Marina mientras se permite una actividad cuyo principal atractivo es precisamente la velocidad, la aceleración continua y la generación de ruido en un espacio especialmente sensible.

Por ello, solicitamos a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

  • El refuerzo inmediato de la vigilancia marítima en el entorno de la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas.
  • La aplicación efectiva de las limitaciones existentes en materia de navegación y seguridad.
  • La realización de una evaluación específica sobre el impacto de las motos de agua en los objetivos de conservación de la Reserva.
  • El estudio de una prohibición expresa de la circulación de motos de agua dentro del ámbito protegido de la Reserva Marina, siguiendo el ejemplo de otros espacios naturales protegidos del litoral español.
  • La actualización y sustitución de la cartelería y planos informativos existentes en Cabo de Palos para adaptarlos a la nueva delimitación aprobada por el Decreto 31/2026, de modo que ciudadanos y visitantes dispongan de información clara y actualizada sobre el espacio protegido y sus normas de uso. 

 

PROCABO considera imprescindible reconducir el proyecto del Sendero Azul mediante un proceso transparente y participativo

En la mañana del 28 de junio de 2026, la Asociación Procabo ha mantenido una reunión con sus membresía y personas simpatizantes con el fin d...