"Ya no quedan espacios públicos”
Con este titular, una reciente noticia en ElDiario.es entrevistaba a varias personas residentes en nuestro pueblo, Yolanda de la tienda La Isa; Jesús Álvarez, el último de los fareros jubilado en 2024; Gloria Moya, promotora de la iniciativa Salvemos el Faro en 2017, y la actual presidenta de Procabo Karina de Santiago.
El trasfondo de la noticia era la Declaración del faro como Bien de Interés Cultural, a través del Real
Decreto 118/2025, ya que a pesar de esta figura de protección se anuncia la permisividad ante el “uso hotelero” del monumento.
Aunque este uso debe estar aprobado en Consejo de Ministros, y no puede alterar los “valores históricos, artísticos y técnicos que aconsejan la conservación del bien”, todas las personas entrevistadas sacan a relucir lo que hay detrás de esta permisividad: la posibilidad de que el último espacio público de Cabo de Palos sea utilizada por entidades privadas.
Se perdería así la posibilidad de disfrutar de este entorno o utilizarlo para un fin realmente cultural o social como es un museo, una biblioteca, un aula para dar charlas sobre Medio Ambiente o un centro de reunión, ya que el acceso quedaría restringido a las pocas personas que pudieran costearse la estancia en una de las habitaciones. Esta privatización encubierta, aunque no es inmediata, ha sido también planteada recientemente como una distopía en el blog de Miguel Hernández.
La defensa de estos espacios públicos es, entre otros asuntos que afectan a nuestra comunidad, la razón por la que PROCABO ha convocado una manifestación el próximo 23 de marzo, coincidiendo con el Abrazo a la Tierra, donde además reclamaremos el cese de los vertidos en Cala Reona y la protección del entorno en el Plan General Municipal de Ordenación.
La marcha se iniciará a las 12:00 del mediodía, partiendo de la Rada Salinera, y recorriendo la Senda de la Calas para terminar en el Faro.
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